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Sueldos: Antigüedad o mercado laboral.

SUELDOS: ANTIGÜEDAD O MERCADO LABORAL.

Las empresas siempre requieren contratar nuevo talento, a menos que estén en una crisis y comiencen a reducir su plantilla o a declararse en quiebra. Cuando las empresas deciden contratar tienen que  definir el perfil de quien va a ocupar el puesto, además de fijar un sueldo.

Para estipular el sueldo hay dos caminos: Ver cuánto están cobrando actualmente los trabajadores que están en la misma posición dentro de la empresa  o investigar cual es el sueldo adecuado en el mercado abierto. En el primer caso se mira hacia atrás, hacia la historia de la compañía y se toma en cuenta sólo el nivel de sueldo actual producto, probablemente, de años de trabajo del personal que ingresó en esa posición anteriormente.  De ese modo, si hay 50 trabajadores que han estado entre 3 y 8 años en esta compañía y ganan actualmente $16,000 pesos mensuales, cualquiera que entre deberá ganar lo mismo o un poco menos.

La complicación es que los sueldos han cambiado, no sólo debido a la inflación sino a mejoras en la educación. La gente tiene mejores accesos al conocimiento que hace 10 años, el internet ha permitido comparar datos y cifras de compañías y los candidatos que gozan de mejores habilidades ya no se van a contratar por sueldos que estipulan las empresas con base en su historial, estos nuevos perfiles se basan en los sueldos que señala el mercado abierto, es decir, los sueldos adecuados para ambas partes relacionados con la oferta y la demanda.

Una gran mayoría de las empresas define los sueldos con base en su historial: “Si no encuentro gente por el sueldo que ofrezco, no puedo contratar con sueldos más altos porque afecta a mis utilidades o porque los otros 50 trabajadores van a protestar porque le estoy pagando más al nuevo empleado que a los que llevan conmigo 8 años.”

Esto se vuelve un callejón sin salida. Si el mercado abierto disminuye notablemente la afluencia de postulantes que están dispuestos a contratarse basados en las reglas del historial de la empresa, la empresa no va a tener posibilidad de encontrarles. En ese caso va a buscar incansablemente gente que gane sueldos más bajos y probablemente va a encontrar candidatos poco capacitados, inestables o con malas prácticas. Dentro de la empresa esto va a derivar en productos de mala calidad, deterioro en el clima laboral o falta de personal.

Finalmente qué debe hacer la Dirección de la empresa, ¿ajustar sus estándares con base en lo que señala el mercado abierto, asumiendo nuevos costos y modificaciones internas o empecinarse en hacer las cosas como lo han hecho durante años porque “así nos ha ido bien”?

                                                                              Moisés Cohen S.

Salario Emocional: EL DINERO NO LO ES TODO.

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En un entorno como el actual, donde el talento laboral parece cada vez más escaso; y retenerlo parece algo imposible de lograr, toma fuerza un concepto que espera mejorar estos pronósticos en el Desarrollo Organizacional: Salario Emocional.

Cada vez hay más personas que eligen un lugar para trabajar por factores que van mucho más allá del tema monetario.

El Salario Emocional puede definirse como una forma de invertir en el bienestar de los trabajadores, aumenta su productividad y evita la fuga de talentos. Una retribución no monetaria que permite el desarrollo de los empleados, mejorando la imagen de la empresa y el ambiente laboral. También favorece el crecimiento personal y el sentimiento de compromiso, agradecimiento, pertenencia y fidelidad con la empresa.

Es importante mencionar que el establecimiento de este tipo de compensaciones recae fundamentalmente en el  líder o jefe, así como de su estilo de dirigir la empresa. Debe imprimirle su esencia y debe de involucrase en su implementación.

A las nuevas generaciones de profesionistas ya no les es suficiente la compensación monetaria, necesitan ser premiados con otro tipo de retribución que les ayude a conciliar la vida profesional y familiar, y como empresarios tenemos que entenderlo.

Algunos ejemplos populares de Salario Emocional son:

  • Reconocimiento al trabajo bien hecho: Suena muy obvio, pero pocas empresas lo llevan a cabo.

  • Horario flexible: Lo importante es cumplir con el trabajo, no con el horario de ocho horas de oficina.

  • Trabajo a distancia: Poder trabajar desde casa o un café. Muy importante para las nuevas generaciones y para padres o madres con hijos pequeños.

  • Capacitación continua: Con apoyo monetario incluido por parte de la empresa.

  • Guardería en el lugar de trabajo: Estar cerca de los hijos siempre mejora la calidad de vida.

  • Días libres: Pueden ser por su cumpleaños o de un ser querido, o en la pérdida de algún familiar.

  • Beneficios sociales: Seguros, planes para el retiro, ayuda en la educación de sus hijos, vales de despensa y/o de restaurantes.

  • Espacios de distracción: Pueden ser salas de descanso, de juegos, de televisión o gimnasios. Actividades que ayudan a distraerse del trabajo y fomentan la unión.

  • Formación del desarrollo personal: Clases de idiomas, cursos literarios, cursos de yoga o meditación.

  • Trabajo voluntario: La empresa puede involucrarse en alguna causa social, la compañía puede apoyar a los empleados al darles horas libres para realizar esta labor.

Si se implementan algunas de estas opciones, cualquier empresa, independientemente de su tamaño o  giro, puede convertirse en un gran lugar para trabajar.

Los beneficios son mucho mayores a la inversión, no hay duda.

Nili Chomstein.

Directora General.

Dirección Humana.